martes, 14 de octubre de 2014

Volver a ver tras 33 años de ceguera gracias a un ojo biónico



Larry Hester no puede estar más feliz. La imagen de arriba refleja muy bien lo contento que este estadounidense de 66 años ha sentido tras recuperar parte de la vista después de 33 años.

Cuando tenía 30, la retinosis pigmentaria le provocó una ceguera total que ahora ha desaparecido con ayuda de un ojo biónico. Este cyborg anciano ha sido el séptimo paciente al que le implanta un ojo artificial que engaña al cerebro y le hace creer que efectivamente nuestro ojo ya ve bien.


El sistema se vale de un implante colocado en la retina y al que las gafas que porta el paciente envían información que posteriormente se convierten en impulsos eléctricos enviados a través de su nervio óptico hasta el cerebro.

En realidad la visión no se recupera más que lo suficiente como para distinguir sombras o siluetas, pero es un paso que, como queda reflejado en el vídeo de arriba (el momento en que se pone en marcha el implante), supone un antes y un después para estos enfermos, capaces a partir de entonces de reconocer objetos e incluso a personas por la sombra de su rostro en su retina trucada.